Por un lado y por el otro

por elcolumnista.net

LA MENTE HIPSTER

IBAN SILVÁN

Dicen los mentideros de la política que ha empezado el proceso “de paz” (aunque aquí no haya habido ninguna guerra) en el País Vasco y hay opiniones para todos los gustos, desde la “tregua trampa” de Aznarín que sigue, hasta aquello tan ridículo que dijo Alfonso Sastre de que él estaba dispuesto a limpiar las oficinas en donde se iniciara el proceso de paz, con esa humildad que se saca la izquierda cuando tiene tantos muertos a las espaldas, tantos damnificados del gancho de izquierdas como hay.

Uno, en este punto, lo que no hace es confiar en ninguna de las partes, que por algo han llegado hasta a un proceso de paz y se han liado a tiros unos y otros como se han liado.

Por un lado me entristecería la fractura, por el otro no creo que la secesión sea el final ni mucho menos de la prolífica y fertilísima cultura española en las regiones rebeldes de la periferia. Por un lado, por el mismo, no creo en los que te vienen con el “Fíjate lo que opinan los vascos del flamenco, ¡creen que es sólo folclore!” y quieren que se arrepientan llorando compungidos ante unas sevillanas, que hasta ahí llega el fanatismo español. Por el otro, me temo que gran parte del problema que les causa Herri Batasuna es que a esa gente no les llega el Boletín oficial del Estado sino “el Boletín oficial de la acción” a casa cada mañana y es que no paran, “siempre buscando problemas”.

Por un lado está eso tan acertado, que dijo Bernardo Atxaga, de que esperaba que lo que pasaba en Euskadi no fuera como “Contra España y otros poemas no de amor”, el libro de Leopoldo María Panero. Por el otro lado, Herri Batasuna son gente que quiere parar una carretera que pasa por un bosque, eso y luego todo lo demás. Y esa gente no se va a callar tan pronto. O eso yo espero.

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